Científicos: ¿Cómo pasar del laboratorio al emprendimiento?

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Cuando hablamos de científicos solemos pensar en personas que están en laboratorios o profesores que comparten su conocimiento en las aulas, pero los científicos también pueden ser emprendedores.

En realidad, todos podemos crear un negocio, y los científicos, como cualquier otra profesión, tienen las habilidades para emprender. La clave para migrar del laboratorio al mundo del emprendimiento está en encontrar una necesidad o problema y buscar solucionarlo.

“Lo que hace que tu negocio sea rentable es que haya una necesidad en el mercado, porque muchas veces queremos reinventar la rueda y no se necesita reinventarla, tal vez la rueda nada más requiere ajustes, y en eso hay que enfocarse”, comentó en entrevista Ana Patricia Ortiz Ríos, cofundadora de Ligo

Destacó que a veces es más pesado crear algo desde cero, pues no va a tener salida al mercado en poco tiempo. Además, es más difícil buscar capital o encontrar clientes, porque se puede estar proponiendo un producto que no se necesite, por ello es importante que el talento científico identifique oportunidades y eso se puede obtener al trabajar con la industria y entender qué se necesita, donde hay riesgos y eficiencia.

Innovación abierta

Ortiz participará en incMTY, el festival de emprendimiento, innovación, tecnología y sostenibilidad más importante de Latinoamérica que se realizará del 14 al 16 de noviembre en Cintermex en Monterrey.

Los asistentes al escenario de sustentabilidad y cambio climático podrán conocer la importancia de la innovación abierta para la sostenibilidad, al respecto, la emprendedora adelantó que trabajar en conjunto, empresas y científicos ayuda a transformar los negocios, a la par que se cuida al planeta.

Ortiz detalló que muchas de las necesidades de transformación de los negocios, en tema de sustentabilidad, tienen que venir de afuera, porque no siempre se tiene el equipo suficiente.

La innovación abierta es una oportunidad de emprendimiento para los científicos, si bien los grandes consorcios apuestan por startups, porque buscan un proyecto de rápida implementación, las pymes pueden trabajar con científicos o un grupo de científicos.

Conectar talento con organizaciones 

Ana Ortiz recuerda que inició Ligo después de darse cuenta que estaba poco conectado el mundo académico-científico con el empresarial, pues era difícil encontrar talento y soluciones medioambientales para las empresas.

Así, junto con sus dos socios; Javier Sandoval y Juliana Rodríguez, todos ingenieros en desarrollo sostenible por el TEC de Monterrey, decidieron crear en 202 una plataforma que sirviera como una red de conexión entre el talento y las organizaciones

Ahora es una plataforma donde existe talento y proyectos científicos, con la finalidad de conectarlas con las empresas, y encontrar que los proyectos salgan al mercado, debido a que muchas veces se quedan en la academia.

Ortiz destacó que en Latinoamérica hay aproximadamente cinco millones de estudiantes en carreras STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) y México es el país de la región con más estudiantes en este rubro; sin embargo, cuando el talento se gradúa faltan oportunidades.

Hay dos problemáticas; la falta de cultura, innovación y ciencia en Latinoamérica, y que a mucho de este talento se les dice que van a poder ser profesores o investigadoras, pero no hay suficientes plazas.

Tenemos que ver cómo crear puentes para que este talento tome dos caminos: se emplee en una empresa y haga este camino de la academia a la industria o emprenda, que también es muy relevante. Hemos visto muchos emprendimientos que salen del talento científico”.

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